TODO lo que aún no sabes de la celulitis

Es posible que te hayas quedado en que la celulitis es esa piel que se parece a la de la naranja, que te hayan dicho que cuantas más hamburguesas y pizzas comas, más te saldrá y que es “el terror de las nenas”, que aunque te eches “mucha crema” nunca se irá porque eso va en el ADN de la persona. Esta guía va dirigida a todas aquellas que piensan que no hay esperanza. A veces la mejor arma no es echarse mucha crema, sino tener mucha información. Y sí, también la crema, pero sabiendo cuál.

Nadie se libra de llegar a la vejez sin celulitis porque esta cuestión de estado, más tarde o más temprano, nos llega a todas. Sin embargo y entendiendo a fondo qué es, por qué se produce y qué podemos hacer para evitarla o atenuarla, puede que te sorprendas de todas las soluciones que hay en tu mano para dejar de ver esa piel de naranja que tanto te incomoda. Y créenos, hay muchas cosas a tu alcance. Comencemos por entender qué es exactamente.

Qué es y por qué se produce

La celulitis o “lipodistrofia ginecoide” consiste en la acumulación de nódulos adiposos (grasa) en el tejido subcutáneo de algunas zonas del cuerpo que bien conocemos todas: principalmente, abdomen, glúteos, caderas o muslos.

Pero la celulitis también altera algunas funciones fisiológicas de los tejidos fibrosos, adiposos y conjuntivos, lo que supone una retención de líquidos y un alto nivel de producción de estrógenos, razón por la que la celulitis se presenta sobre todo en las mujeres -un 85% de las mujeres que han pasado por la pubertad, la manifiesta-.

A menudo se asocia celulitis con sobrepeso, pero no siempre es así, puesto que también se ha observado en personas delgadas.

La celulitis se produce en la hipodermis, es decir, la capa más profunda de la piel, que es donde están la mayor parte de las células. Entre ellas los adipocitos, las encargadas de almacenar grasa para amortiguar los impactos externos y mantener la temperatura corporal. Pero cuando éstas se desgastan y la grasa no se equilibra en armonía, es cuando las células aumentan su tamaño y empujan a la piel, creando esas protuberancias que después llamamos “piel de naranja”.

¿Y por qué dejan de funcionar correctamente los adipocitos?

Pues por la mala circulación, la genética en gran parte, el mal funcionamiento y la mala activación de las hormonas y el ritmo de vida sedentario en el que la dieta y el ejercicio son factores clave.

Vida saludable 1 / Celulitis 0

La actividad física activa la circulación sanguínea y el metabolismo de los adipocitos y a través de la alimentación ayudamos a regular el tipo de grasas “buenas” o “malas” que les llegan, facilitando su trabajo o poniéndole trabas, ante lo cual, sólo obtendremos por respuesta más celulitis.

Tipos de celulitis

Podemos diferenciar varios tipos de celulitis. Probablemente localices la celulitis general, que es aquella que sufren prácticamente el 99% de las mujeres y que se inicia durante la pubertad, momento en el que comienzan los cambios hormonales bruscos. Este tipo de celulitis es el más general y a diferencia de otros, como la celulitis localizada, no duele.

Celulitis localizada

Presenta dolores en ocasiones intensos y es de las más complicadas de tratar. Aparece en abdomen, muslos, puede aparecer en la parte inferior de la espalda, brazos, tobillos y la piel acumulada bajo las axilas. Puede presentarse también en forma de síndrome de piernas cansadas.