¿Se puede tener una amistad luego de una relación amorosa?

La amistad dependerá en gran medida del tipo de relación que la pareja sostuvo

Si bien es cierto que hay relaciones de pareja que son totalmente incompatibles y que como amigos funcionan muy bien, si se han hecho mucho daño, si hay heridas difíciles de sanar, si se perdió el respeto en la otra persona, difícilmente podrá establecerse una relación de amistad sincera que genere beneficios a ambas partes.

La amistad será posible cuando las dos personas quieren ser amigas

Evidentemente esto es algo que se da de mutuo acuerdo, por lo general de manera tácita, es imposible ser amigo de alguien que no desea ser nuestro amigo. Cuando ambas personas están de acuerdo en que tienen la madurez necesaria para entablar una relación de amistad, sin que esto afecte negativamente el desarrollo de sus vidas.

Los sentimientos deben haber cambiado

Es posible que aún hayan muchos sentimientos entre las dos personas, pero cuando alguna de las dos partes siente amor de pareja por el otro, la amistad nunca será equilibrada, siempre habrá un interés de por medio, una búsqueda de oportunidad y un deseo de que las posibilidades se den para reiniciar algún tipo de relación amorosa. Mientras que si ambas personas están claras de que ya no sienten por el otro algo que lo empuje a querer vincularse a nivel de pareja, es  totalmente factible una relación de amistad.

La amistad no debe traer inconvenientes con nuevas parejas

Es realmente complicado cuando alguno de los amigos se vincula sentimentalmente con alguien que no es capaz de entender el nexo existente y su naturaleza con una expareja, esto debe tratarse con tacto y delicadeza, tratando de dejar claros los puntos y procurando que de ninguna manera afecte las nuevas relaciones.

El amor verdadero puede transformarse, pero no destruirse o eliminarse, si esto ocurre es porque probablemente no hubo amor. Las personas que son importantes en nuestras vidas, que logran ocupar un espacio en nuestros corazones, no salen repentinamente de él y nos dejan de importar, o sentimos sentimientos negativos hacia esa persona. Nuestros afectos nos pueden seguir importando, podemos seguir queriéndolos, preocupándonos por su bienestar y deseándoles siempre lo mejor.