Padres tóxicos: descubre si eres uno de ellos

Una afirmación que muy frecuentemente hacen los padres durante el proceso de crianza es: “Nosotros no somos padres tóxicos”. Lo cierto es que no se nace siendo buen o mal padre. Convertirse en un buen padre implica, como todo en la vida, un proceso de aprendizaje.

Convertirse en padre implica liderazgo, guiar y ayudar a los hijos a que desarrollen una personalidad firma y se hagan personas de bien. El reto yace en lograrlo sin afectar su individualidad y su salud emocional.

Por ello, es importante aprender a identificar las principales características de los padres tóxicos. Así, podremos reconocer si somos uno de ellos o no.

Características de los padres tóxicos

1. Afirman negativamente

Los padres tóxicos suelen decirle a sus hijos afirmaciones negativas, tales como: “No eres bueno”, “El dinero no crece en los árboles” o “Aunque te guste, no te dejará nada bueno”. Este tipo de afirmaciones se convierten en creencias negativas que pasan de generación en generación, causando un daño emocional importante en el niño.