La psicología explica por qué algunas prefieren ser “la otra”

A ellas no les molesta que ese tiempo que le dedican que es muy poco, es tiempo que le oba a sus hijos y familia.

Es casi imposible que suceda que una amante se quede con el hombre, si sucede, pero es muy reducido ese nicho, las encuestas demuestran que la mayoría de ellos no funcionan porque el hombre tiende a engañar de nuevo y las amantes ahora esposas viven pensando que les harán lo mismo, en si, el quedarse con él no representa un logro sino más bien una vida llena de dudas y desconfianza, de celos que al final, acaban con la relación.

En otros casos es sólo la adrenalina lo que los vincula, y de dejar a la esposa, la pasión también se acaba.

Cuando la soledad abruma o entristece y hace sentir a una persona diferente porque está sola, es inútil aferrarse a alguien que la va a usar como un objeto haciéndola sentir aún más triste y sola.

Si la mujer se enamora, entra en la atmósfera de la distorsión. He ahí todo el problema.