Estrés infantil: cómo ayudar a tu hijo

Existen niños que tienen una personalidad con un nivel de perfeccionismo y autocrítica más elevada que otros. Si a esto le añades una fuerte presión por parte de los padres y profesores, su nivel de estrés va a ser más alto que de cualquier otro pequeño.

Cuando el infante es sometido a mucha presión sin ser controlada, puede generar altos niveles de estrés y ansiedad que aunque resulta difícil de aceptar puede traer consecuencias mortales como lo reporta el Instituto de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) en México, que reporta un incremento de suicidios entre niños y adolescentes del 15 % al 20 % en solo cinco años.

Cualquier persona puede padecer estrés, sin embargo en los niños puede resultar más grave si no sabe cómo controlarlo, ya que lo afecta en su equilibrio emocional, cuando las exigencias de la vida superan los recursos con lo que se cuenta para resolverlas.

La escuela y el hogar son los lugares en los que el niño experimenta emociones que pueden elevar su estrés, como el miedo, la vergüenza, fracasos, éxitos, etc. Por ello es fundamental estar atentos a cualquier cambio, platicar con él y aplicarle ejercicios antiestrés que lo ayuden a relajarse.

Un gran número de escuela someten a los niños a una aguda presión lo que altera de manera preocupante a aquellos que son más susceptibles a niveles de estrés y ansiedad, de acuerdo al Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro, de la Secretaría de Salud (SS).