7 Claves para escoger tu sujetador deportivo

Los 7 must para acertar

Pilar de Gonzalo, directora de marketing de Selmark y profesora de yoga (@thenaturalyogui) nos da siete claves para acertar con el sujetador deportivo:

1. La talla es lo primero. Como explica De Gonzalo, la talla de un sujetador deportivo se compone de dos medidas: el contorno de la espalda, que se mide en centímetros y por lo general va desde los 80 a los 105; y la copa del pecho, que va marcada con letras (B, C, D y E) y se corresponde con el tamaño de la mama. “Los sujetadores de tallas S, M y L son demasiado estándar y no garantizan la sujeción perfecta. La talla y copa (por ejemplo 90 C) aseguran el ajuste óptimo del pecho y reducen el movimiento garantizando la seguridad ante el impacto”, explica.

2. Que no lleve aro. “El impacto del pecho contra el aro puede provocar cardenales internos y molestia en las mamas”. Subraya Pilar.

3. Elegirlo en función del impacto o deporte. Para deportes de bajo impacto como pilates o yoga, Pilar afirma que un sujetador de sujeción media es suficiente. “Deportes de impacto medio como andar o montar en bicicleta requieren un sujetador más firme. Para deportes como aeróbic, baloncesto, ciclismo de montaña o running, donde el sujetador tiene que contrarrestar un mayor movimiento, la sujeción tiene que ser máxima”.

4. Patrón ergonómico. Como explica la experta de Selmark, “el pecho deberá permanecer separado con el fin de que no se junte en la parte central produciendo rozaduras con el movimiento y no garantizando la plena sujeción”.

5. Material transpirable y de secado rápido. De Gonzalo recomienda elegir microfibras, “cuyo poder de transpirabilidad y secado es mucho mayor que el del algodón”. “Existe tecnología capaz de evacuar la transpiración manteniendo el pecho siempre seco”, añade.

6. Cierres forrados y costuras planas. Como dice esta experta, la tecnología es fundamental en un buen sujetador deportivo, la confección tiene que ser los más “limpia” posible, evitando las costuras gruesas, etiquetas y cierres en contacto con la piel para evitar rodaduras e irritación.

7. Probar siempre antes de comprar. “Aunque ya sepas tus medidas no debes confiarte”, apunta De Gonzalo. “No todas las marcas ni modelos son iguales y debes probarte el sujetador antes de adquirirlo, y asegúrate de que la parte que une las dos copas toque tu piel, aunque nunca debe presionar o hacerte daño”. Como explica Pilar, las copas deben recoger el pecho.

“Comprueba que la tira de atrás, por donde se abrocha, no queda demasiado elevada sino prácticamente a la misma altura que tu pecho.

Por último, levanta los brazos y verifica que el sujetador sigue en su sitio y no se mueve. Y para acabar, realiza unos saltos y observa que el movimiento de tu pecho es casi nulo”. Si todo es correcto: ¡Eureka! Has encontrado tu sujetador deportivo perfecto.

ELLE