Yo sé que es poco… pero es lo único que tengo… (mi corazón)

mi corazón es todo lo que tengo

¡Qué mejor regalo que el corazón completo! es mejor que cualquier joya, cualquier cena en un restaurante costoso, cualquier viaje a Paris… el corazón puro y sincero de una persona es el mejor regalo, sin dudas.

Confía en la persona que sólo te ofrece su corazón porque es lo único que tiene para darte, ya que eso vale más que todo… y, cuando esa persona llegue a tener todas esas cosas “materiales”, de seguro las compartirá contigo de la misma forma que lo hizo con su corazón.

Por el contrario, las personas que al principio te ofrecen sólo cosas materiales, es poco probable que más adelante te regalen su corazón.

Acuérdate siempre de esto: la felicidad no está en las cosas ni en los lujos, está en los sentimientos más profundos que se originan en el corazón.

Los lujos y viajes quizás diviertan por un rato, es probable, pero no generan una felicidad continua y prolongada.

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