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Si engordaste desde que te enamoraste ¡Te tenemos buenas noticias!

Cuando una pareja de recién casados se reúne con amigos o familiares es muy común escuchar que les digan que ya se ven muy “repuestitos” o que ya embarnecieron” porque como bien dice la sabiduría popular, cuando uno se casa, engorda.

La página brasileña Vix publica el estudio realizado por los científicos del Centro Nacional de Biotecnología de Estados Unidos donde se confirma lo dicho que el matrimonio engorda y nos da a conocer las razones tras hacer estudiado a 169 parejas durante 4 años.

Este estudio contemplaba la aplicación de cuestionarios donde la pareja daba información para averiguar sus niveles de satisfacción en el matrimonio.

Sus resultados coinciden de igual manera por lo publicado en Crhoy que de igual manera da a conocer un estudio hecho por la Universidad Metodista del Sureste de Dallas que junto con PubMed coinciden en las siguientes realidades:

Más satisfecho, más gordito y más fiel

Los hombres casados que reportaron mayores niveles de satisfacción ganaron en promedio más peso que aquellos que se decepcionaron de la esposa o la relación y en los 4 años que duró el estudio fueron los que menos cometieron alguna infidelidad.

Interesante dato ¿verdad?

Las prioridades cambian

La ganancia de peso viene cuando los esposos dejan a un lado sus propios intereses como pagar el gimnasio para destinar ese dinero ahora para ahorrarlo y costear el nacimiento de su bebé. Antes durante el noviazgo la pareja salía comer o al cine, ahora sus intereses son vestir una casa, pagar una casa y las cosas comienzan a cambiar.

Hecha la conquista comienza el descuido personal

Este es uno de los cambios que no son precisamente favorables pues llega a ser motivo de resentimientos y decepciones por parte de las mujeres pues una vez que el hombre “ya la tiene segura” deja de cuidar su presentación personal, su aseo, se vuelven perezosos y lo peor del caso, es que hacen a un lado los detalles y el buscar la satisfacción de la pareja. Engordar porque ya no es importante verse bien, es un grave error.

A quien le va mal en la relación, baja de peso

También está el caso contrario: a quienes les va mal en la nueva relación, no solo no se les ve como siempre sino que inclusive, se bajan de peso y su rostro puede volverse demacrado.

Trabajar en la relación puede devolver la alegría y la vida a un apersona.

Tener el peso sano también es una cuestión de amor

Así como se sube de peso en los primeros años de matrimonio, también es importante comenzar a vigilar el peso e identificar qué es lo que está siendo necesario modificar por mera cuestión de salud. Reconocer malos hábitos alimenticios, haber dejado de ejercitarse, comida chatarra o inclusive otros tipos de razones, deben identificarse y tratarse para que los esposos y la familia puedan tener la salud y la vida para disfrutar su amor.

¡A disfrutar el matrimonio sin descuidar la salud!


Líder y comelona.