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¿En qué consiste la infidelidad emocional?

Si pensamos en el concepto de infidelidad, rápidamente se nos viene a la cabeza la típica imagen de la persona manteniendo una relación íntima en algún lugar oscuro. Pero, en realidad, definir la infidelidad limitándola al acto carnal ha quedado completamente obsoleto.

Ser infiel no tiene por qué implicar algo físico, las emociones y sentimientos pueden jugar un papel clave. Es lo que denominamos infidelidad emocional.

Las personas somos mucho más complejas en cuanto a las relaciones y esto se ve reflejado en cómo nos afectan los actos de los demás a nuestras propias emociones. Los psicólogos especialistas en pareja de TherapyChat nos enseñan a comprender la infidelidad cuando no es física.

La infidelidad emocional es mucho más común de lo que podemos pensar, quizás por la facilidad que entraña llevarlo a cabo. Los avances tecnológicos han ayudado bastante a aflorar casos de esta índole, en parte gracias al anonimato que proporciona.

Un estudio científico, cuyos resultados se publicaron en la revista Archives of Sexual Behavior, afirma con contundencia que a las mujeres nos duele más la infidelidad emocional que la sexual. Como curiosidad, la menor tolerancia hacia cualquier clase de infidelidad se da en mayor grado entre los más jóvenes.

Veamos algunos ejemplos dentro del amplio rango de lo que se puede considerar infidelidad emocional:

  • Soñar íntimamente y de forma recurrente con otra persona.
  • Coqueteo o halagos constantes hacia otra persona.
  • Desear mantener relaciones con otra persona.
  • Intercambiar mensajes de texto de tono íntimo con otra persona.
  • Mantener una relación cercana con otra persona en detrimento de la pareja.

Puede que algunos nos parezcan exagerados, pero no cabe duda de que la aparición de varias de las situaciones anteriores pueden hacer saltar la señal de alarma.

Si has descubierto o tu pareja te ha confesado que está pasando por una fase de infidelidad emocional, ¿qué puedes hacer? En realidad, las opciones se limitan a dos: acabar con la relación o luchar por ella. En un primer momento es lógico que la persona engañada se sienta muy dolida e insegura.

Es necesario que pase un poco de tiempo para asimilar lo que ha pasado y analizar la información antes de saber qué quieres hacer. Habla contigo misma, sincérate y sopesa las opciones. Si finalmente crees que no podrás superar el episodio de infidelidad, no te sientas culpable por ponerle fin a la relación. Y es que cuando el amor se va no hay que forzarlo ni retenerlo contra la voluntad de ninguno de los dos.