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9 hábitos femeninos que los hombres revelan odiar de las mujeres

Aunque todos sabemos muy bien que “las mujeres son de Venus y los hombres, del Marte”, algunas veces las diferencias existentes entre los representantes de los géneros opuestos son tan patentes y abrumadoras que parece imposible que puedan llevarse bien. Si bien durante milenios hemos llegado a trabarar cientos de compromisos, hay costumbres, hábitos y comportamientos típicos de las mujeres que siguen enfureciendo a los hombres (y millones de cosas propios de ellos que no les gustan nada a las mujeres). ¿Cuáles son las características femeninas que más molestan a sus caballeros? Te lo contamos a continuación…

#1 Contarlo todo a otras personas

A diferencia de los hombres, la gran mayoría de las mujeres no pueden vivir sin comunicarse constantemente con otras personas. El hecho de ser extrovertidas, sin embargo, no es el problema: este comienza cuando su forma de ser va de la mano con la necesidad de compartir absolutamente todo con las demás chicas. No importa si se trata de una amiga, hermana o madre: saber que su compañera lo relata t o d o es capaz de convertirse incluso en una causa directa de una ruptura.

#2 Tardar una eternidad en alistarse

Seamos sinceras, chicas… Incluso algunas de las que se levantan a las 5 de la mañana y tienen que salir de casa a las 8 no llegan a tiempo con nada y durante los últimos minutos van corriendo de acá para allá, intentando engañar el reloj. Los hombres, mientras tanto, consiguen alistarse por completo en unos 15 o 20 minutos, y desde entonces no paran de regañar a sus parejas. De consuelo pueden servirles los datos oficiales que indican que las morenas se alistan más rápido que las rubias (las primeras pasan haciéndolo durante 19 días por año, y las otras necesitan 22).

#3 Llorar sin tener motivo para ello

Siendo seres sensibles y frágiles, las mujeres tienden a demostrar sus sentimientos de manera bastante extrema. Cuando se alegran, no caben en sí de felicidad, pero si están tristes o deprimidas, pueden llorar a mares. Las lágrimas femeninas, dicho sea de paso, son un auténtico repelente de hombres, porque contienen una sustancia que baja el nivel de la líbido masculina. Justamente por ello, muchos caballeros entran en pánico al verlas llorar, y -a largo plazo- reaccionar con enojo y cansancio.

#4 Llenar la casa con sus cosas

Todo ser humano necesita cierto espacio que puede considerar “suyo” para sentirse bien en su vida diaria. Lo que muchas damas parecen ignorar es que, aunque a muchos hombres les basta con un rinconcito, contar con un sitio “propio” les es tan indispensable, como a ellas. Por eso, suelen montar en cólera como unos campeones al darse cuenta de que sus parejas terminan marcando con su presencia todas las partes de la casa y no les basta con apoderarse de la cocina y cuarto de baño

#5 Meterse a organizarlo todo

Si bien un poco de ayuda de parte de un ser querido nunca viene mal, los “machos” de la casa pueden sentirse realmente acorralados al notar que sus novias o esposas, en un momento dado, comienzan a ocuparse de los asuntos de los que ni siquiera tienen idea. La costumbre de hacerlo todo por los hombres es una de las peores, ya que termina convirtiéndolos en calzonazos, dependientes y perezosos … ¡No es de extrañar que lo toman como una “restricción de libertad”!

#6 Lucir de forma inapropiada

Está bien: sobre gustos no hay nada escrito, pero aun así, siempre es mejor aferrarse a la idea de moderación para no meter la pata. Esta regla se aplica también al aspecto físico femenino que, en ocasiones, resulta más que problemático para los hombres. Ningún muchacho cuerdo querrá quedarse con una chica que, intentando hacerse la artista, viste al estilo comparable con la etapa temprana de la carrera de Lady Gaga incluso en su propia casa, y siempre intenta estar en el punto de mira de los demás. Tarde o temprano las tendencias terminan desvaneciéndose por completo y abriendo paso a la sencillez, siempre clásica y elegante.

#7 Esparcir rumores

Aunque en la actualidad los hombres pueden ser iguales de chismosos, seguimos siendo nosotras las que más gusto sentimos por poder compartir informaciones sin hacerse notar. Tristemente, hablando mal sobre los demás, criticándolos o chismeando detrás de sus espaldas, a menudo ahuyentamos a los hombres realmente valiosos, dando un pésimo testimonio sobre nuestro carácter. Al fin y al cabo, ¿qué puede pensar un chico sobre una chica que no para de poner a parir a todo el mundo…?

#8 Comer de su plato

Si alguna vez has escuchado hablar de la serie “Friends”, recordarás cómo explicaba el tema de la comida uno de sus protagonistas. “La exclamación: ¡Joey no comparte su comida!” es perfecta para describir lo que sienten los hombres cuando sus medias naranjas se atreven a hurgar en sus platos. Si bien a las chicas esto puede parecerles algo tierno, los caballeros pierden los estribos cuando tienen que ceder un par de mordiscos a sus parejas. ¡Prefieren comprarles una porción entera!

#9 No parar de salir

Por muy amantes de fiestas que sean, todos los hombres al fin y al cabo necesitan tomar un respiro… Y ningún sitio del mundo les viene mejor para ello que su propia casa. Por ende, aunque no quieran, terminan perdiendo el interés (y la confianza) hacia las chicas que pasan su vida entera en clubes, discotecas y simplemente no pueden quedarse quietas. En opinión de muchos, una mujer que no tiene intención de enfocarse en el estudio, la vida familiar o sus propios objetivos personales, nunca es una elección buena al cien por cien.