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7 técnicas para acabar con las rabietas de tus hijos

No hay niño que no tenga el arranque de una pataleta en algún momento y por lo consiguiente, tampoco hay padre que no desespere en algún momento dado por consecuencia de esta. En el mismo instante en que dices “NO” a un niño este irá precedido de una protesta o incluso una rabieta. Esto se debe a que las emociones del pequeño se ven afectadas a no entender la negativa. Quizá lo único que necesiten sea 5 minutos para asimilarlo (cuenta hasta 10 con él), funciona en el 90% de los casos. A continuación te damos unos trucos para poner fin a los berrinches.

1. Mantenerse firmes

Esta situación se dará conforme a la personalidad del niño o su estado anímico (aburrimiento, sueño, etc.). Es importante dejarle claro que no conseguirá nada con su enfado y que son los padres quienes dominan la situación. Recompensar o castigar por esta pataleta es un error que él percibirá perfectamente. Nunca dudes si llevarlo a algún lugar por miedo a que actúe de esta manera, en su lugar manéjalo eficazmente y no te retractes de tus decisiones. Si no quieres que haga algo no se lo permitas pasado un rato, de esta forma advertirá que sus berrinches surten efecto.

2. Explicaciones cortas

Es imprescindible conocer el arranques de estas pataletas pero intentar explicarle el por qué no está bien durante estas provocará que se enfurezca aún más. Es conveniente intentar calmarlo y preguntarle qué le sucede. A continuación, tras su intervención habrá que dejarle claras las reglas de la casa recordándole que esas actitudes no están permitidas y el porqué de la negativa a su petición. Has de ayudarle a traducir sus emociones en palabras para que pueda observar que de esta manera le será más fácil ser comprendido y conseguir lo que él quiere más pacíficamente.

3. No responder con enfado

Si él se enfada, tú enfadándote aún más, no es la solución. Si tú le gritas, él también gritará porque le estás enseñando que está bien este tipo de comportamiento, esto es el aprendizaje por imitación. Eres el principal educador de tus hijos y no solo se educa con palabras, sino que también se hace con actos. Ante un momento de alteración del niño es importante que mantengas la calma, recuerda que el enfado se contagia, háblale en un tono normal mostrándote comprensivo pero firme en tu decisión. No intentes discutir de ninguna manera.

4. No prestarse al juego

La mejor forma de luchar contra las rabietas es procurar que no aparezcan. Y para ello conviene anticiparse a posibles problemas. Por ejemplo: uno de los lugares donde suelen darse más rabietas es el supermercado, así que hay que ir prevenidos. Es bueno dejar todo claro antes de entrar: avanzarle que solo se va a comprar leche, pan y huevos, y nada más. Después, una vez dentro, podemos dejar que él participe en la compra cogiendo las cosas que se van a comprar (las más pequeñas, claro) y metiéndolas en la cesta. De esa forma estará distraído y se sentirá útil, lo que evitará otras tentaciones.

5. Elegir entre dos opciones

¿Quieres evitar un enfado tras intentar agradarle? no le ofrezcas más de dos opciones. Si las opciones a elegir son muy amplias puede que pida algo que al final conlleve como respuesta un no y ten por seguro que provocará todo lo contrario a lo que querías. Si le muestras que solo hay un par de cosas y solo puede escoger una, colaborarás a que no sea una persona caprichosa que lo quiera todo así como a que aprenda a tomar decisiones a temprana edad. Esto repercutirá positivamente en su futuro personal.

6. Intentar que escuche

Que te mire a los ojos mientras le hablas o viceversa, es primordial.Si te colocas a su altura, facilitarás el contacto visual así como también ayudará que dispongas tus manos sobre sus hombros. Al percibir el contacto será una llamada de atención para que continúe comunicándose y a la vez calmará al ser similar a una caricia. Transmitirles confianza les tranquilizará y te escucharán más atentamente así como se mostrarán más comprensivos.

7. En vez de un no, dos síes

Sugerencia muy de moda en estos tiempos y con casi el mismo número de padres a favor que en contra, es recomendable al menos ponerla en práctica. Prohibir una cosa y consecutivamente conceder dos puede llevarte parar a pensar 5 segundos más aunque también te dará una vida más relajada y alejada de pataletas. También advertirle que hay formas en las que “No se habla” pero hacerlo de una manera normal y continuar con un cómo “si se habla” también lo asimile de forma positiva.

Con información de: Paraloscuriosos.com


Periodista, astróloga y amante de la cocina. Creo firmemente que escribir es, además de verbo, propósito.